“El bienestar florece en el jardín de la autocompasión.”
Cuidar de uno mismo es el primer paso hacia la plenitud. El bienestar no es un lujo, sino una necesidad cultivada con ternura. Piensa en ello como regar una planta: con paciencia, atención y aceptación de sus imperfecciones, florecerá en todo su esplendor.