“La dicha es el eco silencioso de un corazón en calma.”
La dicha, esa vibración sutil que resuena cuando las tormentas del alma se apaciguan. No es un estruendo, sino una paz profunda, como el murmullo de un arroyo que atraviesa un bosque sereno. Es la música interna que nace de la aceptación y la gratitud, un estado donde el alma encuentra su hogar.