“El placer se encuentra en el arte de simplemente ser.”
Esta alegría no necesita adornos ni justificaciones. Es la apreciación de la existencia por sí misma, como una obra de arte que admiramos por su forma intrínseca, no por su valor de mercado. Reconocer la maravilla de estar vivo, respirando el aire, sintiendo el sol, es un deleite en sí mismo.