“La gratitud es el sol que acelera el crecimiento de la dicha.”
La gratitud actúa como un acelerador para la dicha. Al enfocar nuestra energía en agradecer lo que tenemos, en lugar de lamentar lo que nos falta, abrimos el camino para que la alegría prospere. Es regar las flores de nuestro jardín interior con el agua de la apreciación.