“La aventura de la felicidad se encuentra en los pequeños actos de bondad, que resuenan como ecos de gratitud.”
No necesitas grandes gestos para sentir el poder del gozo. Una palabra amable, una mano tendida, un acto desinteresado, son las piedras que lanzamos en el estanque de la vida, creando ondas de alegría que se extienden mucho más allá de lo que podemos ver.