“El placer es un suspiro del alma que encuentra su hogar.”
A veces, la felicidad se presenta no como un destino, sino como un instante de absoluto reposo. Es esa sensación de haber llegado, de estar justo donde debías estar, un momento en el que las preocupaciones se disipan y solo queda la serenidad de pertenecer, como un pájaro que por fin posa en su rama predilecta.