“Cada adversidad es un peldaño hacia tu victoria.”
Las caídas no son finales, sino trampolines. Considera el río que, al encontrar una roca, no se detiene, sino que la rodea y sigue su curso, más fuerte por el desvío. Cada obstáculo superado es un escalón más en la edificación de tu anhelado triunfo, una escalada hacia tu cumbre.