“El verdadero triunfo se esculpe en la resistencia del intento.”
La victoria más auténtica no reside en la ausencia de caídas, sino en la firmeza con la que nos levantamos tras cada tropiezo. El carácter de un triunfador se forja en la adversidad, en la voluntad inquebrantable de continuar el viaje a pesar de las heridas.
Piensa en la historia de la mariposa. Su metamorfosis, su despliegue de alas, es posible gracias a la lucha interna para emerger de su capullo. Esa batalla es la esencia de su futura magnificencia.