“El éxito no es la cima, sino el horizonte que se ensancha.”
El éxito no se define por un punto final, una meta alcanzada y olvidada. Más bien, es la expansión constante de tus capacidades, la apertura de nuevas posibilidades que antes parecían inalcanzables. Cada logro es un trampolín que te impulsa hacia horizontes más amplios, donde las conquistas se multiplican y el viaje se vuelve más rico.