“Las cicatrices de la lucha son los tatuajes de la victoria.”
El camino hacia la cumbre rara vez es un paseo soleado. Cada obstáculo superado, cada error aprendido, es una marca imborrable en el lienzo de tu experiencia. Estos sigilos, lejos de ser déficits, son el testimonio de tu resiliencia, la prueba irrefutable de que has luchado y has ganado la partida.