“El éxito es la sombra que proyecta el peregrino constante.”
El verdadero logro no es un destino final, sino el camino transitado con perseverancia. Piensa en un escultor que, día tras día, golpea la piedra, sin ver el resultado inmediato. Cada cincelada, aunque parezca insignificante, lo acerca a la obra maestra que yace oculta. Así es el éxito: la acumulación de pasos firmes, la paciencia del artista frente a su lienzo, la constancia del explorador en tierras desconocidas.