“El amor es el eco silencioso que resuena en la eternidad.”
El amor no es solo un sentimiento pasajero, sino una vibración profunda que trasciende el tiempo y el espacio. Como el sonido de una campana que, una vez golpeada, sigue vibrando mucho después de que el golpe cesa, el afecto verdadero deja una huella indeleble en la existencia, creando resonancias que perduran más allá de nuestra comprensión lineal.