“Amar es un acto de fe en la permanencia del sentimiento, incluso cuando el tiempo desafía la memoria.”
El enamoramiento inicial puede desvanecerse, pero la devoción se fortalece con el paso de los años. Es la creencia inquebrantable en el valor del vínculo, incluso cuando los recuerdos se vuelven borrosos.
El apego que perdura es un testimonio de la profundidad del cariño. Es la apuesta segura por el otro, la certeza de que el amor que comenzó se transformará, pero nunca se extinguirá.