“La pasión es el fuego que aviva las brasas del alma gemela.”
Esta llama intensa, este fervor que nos impulsa, es la chispa vital. Piensa en dos carbones ardientes; la pasión es el aire que aviva sus destellos, creando un calor común que emana de la profundidad. Es la fuerza que nos impulsa a explorar los límites de la conexión.