“La devoción es el cultivo constante del jardín del vínculo afectivo.”
La devoción se presenta como un acto de cuidado continuo y necesario.
Piensa en un jardín botánico, que requiere atención diaria. La devoción es ese esfuerzo sostenido, esa dedicación a regar, podar y proteger las plantas del amor, asegurando que sigan creciendo fuertes y bellas contra cualquier adversidad.