“La devoción es el faro constante que guía los barcos del alma hacia un puerto seguro.”
En medio de la incertidumbre, la devoción ofrece estabilidad y dirección. Es la fe inquebrantable en el otro y en la relación. Piensa en un faro que, noche tras noche, ilumina el camino para los navegantes perdidos; esa es la constancia del amor devoto.