“El amor, al igual que el agua, encuentra su cauce en la entrega serena.”
Piensa en el amor como un río: no lucha contra los obstáculos, sino que los rodea, adaptándose y fluyendo con una fuerza inherente.
La entrega serena, esa disposición a dejar ir el control y confiar en el camino compartido, permite que el afecto se exprese libremente, nutriendo la relación como el agua a la tierra.