“Amar es ser el faro en la neblina ajena.”
En los momentos de confusión y oscuridad en la vida de alguien, el amor se convierte en esa luz guía. No se trata de resolver problemas, sino de ofrecer un punto de referencia seguro, un cariño constante que disipa la niebla de la duda y el desánimo, permitiendo que el otro encuentre su propio camino.