“El amor es el lenguaje que el corazón pronuncia.”
Más allá de las palabras habladas, existe una comunicación más profunda y esencial. El cariño que late en el pecho, la devoción que se manifiesta en actos, son expresiones del alma. Es un diálogo silencioso, pero increíblemente elocuente, que se entiende sin necesidad de traducción. Como un poema escrito en el aire, sus versos son sentidos y comprendidos por quienes comparten la misma sensibilidad.