“Amar es permitir que la luz del alma del otro ilumine tus propias sombras.”
El verdadero amor es un acto de vulnerabilidad y apertura. Es invitar a la persona amada a conocer no solo tus aspectos luminosos, sino también tus recovecos oscuros.
Cuando permitimos que la luz del alma del otro, su comprensión y su afecto, penetre en nuestras propias sombras, estas se disipan, se transforman, e incluso pueden revelar nuevas bellezas. Es un enamoramiento que sana y revela la totalidad del ser.