“La caricia del amor disuelve las sombras del temor.”
Cuando el afecto se manifiesta con ternura, tiene el poder de disipar las inquietudes que nos paralizan. Es como la luz del sol que desvanece la niebla matutina, revelando la claridad del camino. El amor, en su expresión más pura, nos otorga la valentía de enfrentar nuestros miedos, sabiendo que no estamos solos en la penumbra.