“El amor es el eco que resuena en las cámaras del alma.”
El afecto verdadero no se limita a las palabras habladas, sino que se convierte en una resonancia interna, una vibración que llena nuestro ser cuando estamos en sintonía con otro. Es ese sentimiento profundo que, incluso en ausencia, sigue resonando, recordándonos la conexión que trasciende la distancia física.