“Ser amado es descubrir un hogar en la mirada del otro.”
El amor auténtico nos ofrece un refugio, un lugar donde el alma puede descansar sin máscaras. Es esa sensación de pertenencia que surge cuando alguien ve en nosotros nuestro verdadero ser, con todas nuestras luces y sombras. Un santuario forjado en la confianza y la aceptación mutua.